





Ver quién es nuestro enemigo (o rival, para no ser tan crueles) es casi más importante que elegir a un fiel amigo. Y tratándose de Amalia Granata (29), conviene fijarse en cuál bando se la ubicará. A su lado, la Malparida de Juanita Viale –Renata, por supuesto– no hace ni cosquillas. La sonrisa del Guasón podrá asustar a Batman, pero el villano de Ciudad Gótica seguro que cruzaría de vereda al verla caminando por Olleros, a pasitos de Ideas del Sur. ¿Y el Ninja, aquel grandote que provocó la evacuación de Ricardo Fort? Si nos defiende la rosarina, no… le tenemos… ¡miedo!
Pero no es que Granata sea mala. Simplemente, se aconseja no tenerla en contra. Para mayores referencias, preguntar por Victoria Vannucci o Cristian Fabbiani (que con ella, antes que Ogro, es un gatito…). También por Reina Reech y Aníbal Pachano, con quienes se cruzó con dureza noches atrás, en el Bailando. “El jurado necesita tener al menos un instante de protagonismo, y por eso me pinchan: saben que soy la única participante que puede contestar –opina Amalia… ¡pero esto recién comienza!–. Pero mis respuestas son sólidas y contundentes porque, además, yo busco información de ellos, y tengo con qué defenderme. No me peleo al voleo”.
–¿Cómo es eso? ¿Hacés una especie de logística sobre el jurado?
–Mirá, si me pelean, hablo con mis amigos del ambiente. Porque los del jurado también salen, van a bailar, y cuando mis amigos los ven haciendo algo raro, me avisan… También saco cosas de Internet. Les busco el punto débil.
–A ver, ¿cuál es el talón de Aquiles de Reina?
–(Hace una pausa) Nunca lo dije; sólo le di a entender por dónde la puedo buscar. Y le dije que no estaba bueno que se metiera conmigo, porque todos tenemos un muertito en el placard. Y ellos, que tienen más años, tienen más muertitos que yo… Entonces, que no se hagan los pulcros, los de las carreras intachables, porque todos tienen algo que esconder. Que no se metan conmigo porque yo me voy a meter con ellos…
–Pasaron varias panelitas por Un Mundo Perfecto, pero vos siempre estás…
–¿Sabés qué pasa? No entienden cómo es el juego. De un día para el otro, pasan a estar al lado de Roberto (Pettinato), y piensan que ya son estrellas, y se suben a un lugar que no les corresponde. No ven que Amalia es Amalia, Nacho es Nacho, y ellas tienen que buscar un personaje propio, porque cada uno ocupa un lugar diferente en el programa. Yo sigo estando porque sé cómo es el show. Ellas no lo entienden, y después se mandan cagadas…
–¿Y cómo es la Granata compañera de panel?
–¡Malísima! Si vienen con buena onda, con ganas de ocupar su propio espacio, genial. Ahora, cuando vienen histéricas… ¡pésimo! Además, comploto a todo el mundo en su contra.
–¿Alguna se fue del programa por vos?
–No, ninguna. ¿Cómo le voy a quitar el laburo a alguien? Pero si me tiran mala onda, como alguna hizo en una revista, les hago la vida imposible. Con la única que me llevé bárbaro fue con Luli Fernández. Yo las saludo, pero capaz que ellas no… ¡Atrevidas! Después de tantas desilusiones, ese sillón está vacío. Y así estamos bien.
–Hace unos días se dijo que estabas embarazada…
–¡No! De ninguna manera. Tampoco tengo ganas de quedar embarazada de nuevo… Mi objetivo es comprar mi casa, y para eso necesito trabajar.
–¿Uma no te pide un hermanito?
–¡Que se lo pida al padre! (Risas).
–¿No hablaron con tu novio de la posibilidad de buscar un hijo?
–No, hablamos de la posibilidad de no buscarlo (risas). No hay chance. Ni para mí, ni para él, que también está enfocado en sus metas laborales. Capaz que dentro de unos añitos lo vayamos pensando… Además, no me da ganas porque el embarazo de Uma lo pasé sola, y me costó mucho. No sabía qué hacer, y me desesperaba. Quiero que el próximo me agarre tranquila. Pero no es el momento.
–Fabbiani va a jugar en All Boys. ¿Cómo pensás que le irá?
–Creo que va a empezar a ser el mismo Fabbiani de Newell’s, adonde jugó muy bien. De a poquito va a ir sacando ese Cristian. Pero va a depender de él, y de lo que haga afuera de la cancha.
–¿En qué situación está tu reclamo?
–Sigue todo igual. Pasa plata pero cuando quiere, y no lo que tiene que pasar. Pero bueno, todo va a llegar a su fin. Por eso le deseo que le vaya bien en All Boys…
Martín Fernández Paz. Fotos: Diego Omar.
