



Llega apurada, saluda y se pone en acción. Con la frescura que le regaló su oficio de actriz, Mariana Brey (35) habla desenvuelta. Elige cuidadosamente la ropa que formará parte de su look para la sesión de fotos y se entrega, sin más, a la producción. Mira a la cámara y sabe lo que hace. No precisa indicaciones. Ríe en el momento justo y mira fijo y desafiante cuando debe hacerlo. Cada tanto aclara que no es modelo y que posar no es lo suyo, pero eso, claramente, no se nota. "Estudié y ejerzo el periodismo hace mucho pero, desde hace unos años, me identifico mucho más con la actriz", empieza diciendo la coconductora del ciclo Bien de Verano, junto a Angel de Brito.
–¿Sentís que encontraste tu lugar en BDV?
–Creo que el programa en sí tiene una identidad propia y que yo pude encontrar mi lugar, sentí que podía ser yo. Y que incluso puedo desempeñar un poco la actriz que tengo, porque es un programa que permite el humor y la cosa graciosa.
–En un momento en que la ficción está a la orden del día, ¿te gustaría participar de alguna?
–¡Sí! Me hubiese encantado participar de Los Unicos, por ejemplo. Dulce Amor me parece un exitazo divino, una gran novela. Más allá de que mucha gente critica el género, es una ficción que está buena. Me encantaría alguna vez trabajar con Quique Estevanez, porque me parece muy bueno en lo que hace.
–¿Creés que el escándalo en la televisión sigue siendo una buena fórmula?
–Agotó o está agotando de a poco. Me parece que la tele empezó a dar un giro superinteresante que tiene más que ver con la tele de hace unos años, y creo que es lo que la gente está necesitando. El escándalo es tan efímero... Creo que ya no es productivo y que por fin se demostró.
El amor & la pasión. Y habla del amor por la camiseta.
–Sos hincha de San Lorenzo, ¿Hiciste alguna promesa por tu equipo?
–Yo me hice fanática por mi pareja, y en realidad él me hizo una promesa a mí. Me dijo: "Si no se va a la B, nos casamos", pasa que está muy al borde de descender (risas), entonces yo no sé si no me lo hizo porque ya sabe que se va a la B y zafa…
–¿El amor necesita papeles?
–No, nunca soñé con casarme, ni tampoco con tener hijos. Pensé que iba a tener una vida mucho más solitaria. Con los años fui queriendo encontrar un compañero de vida. Y él es para mí eso: un hombre, una pareja, un amigo. Alguien que está conmigo en las buenas y en las malas. Creo que ahí radica lo importante.
–¿Te reconocés romántica o práctica?
–Me gusta el romanticismo, lo que pasa es que mi marido no es romántico y en mis experiencias, los hombres que fueron muy románticos conmigo, no necesariamente fueron los que más me amaron.
Teléfono para Tinelli. Y habla de trabajo sin tapujos.
–Tomás clases de baile y además sos sanlorencista. Con esos antecedentes, ¿Tinelli nunca te convocó para ShowMatch?
–Hace un año, en la entrega de los Martín Fierro, me acerqué a saludarlo y me dijo: "¿Vos para cuándo en el Bailando?""Cuando quieras, porque de hecho estudio con Laura Fidalgo", le dije y me contestó: "Bueno, en 2012". Igual, en 2012 no me llamó nadie, pero no importa, entiendo que tal vez estoy en su lista mental, y si no es este año, tal vez sea el año que viene.
Su más grande amor. Y un tema que la desborda de ternura.
–¿Sos la mamá que creías que ibas a ser?
–No, superé las expectativas que tenía de mi propia persona. La verdad es que me siento mucho más madre de lo que creí que podía ser. Y sí, es verdad que el ego se corre completamente y tu foco deja de existir, se corre hacia él.
–¿Querés tener más hijos?
–Sí, pero más adelante. Aunque puedo esperar, tampoco es que tengo mucho tiempo.
–¿Qué te gustaría no dejar de hacer en esta vida?
–Una ya la hice: me tiré en paracaídas. Y además, me gustaría escribir un libro, pero todavía no sé de qué.
–Si la pregunta fuera quién es Mariana Brey, ¿qué dirías?
–Hace poco escribí una frase respecto de mí: No soy lo que se ve, ni tan simpática, ni tan espléndida.
Nora Cohen. Fotos: Diego Omar. Producción Flor Mellino. Agradecimientos: L’Hotel Palermo. Ariel Paredes. Paz Cornú. Micheluzzi calzados. Accesorios Rozas. Staff Sergio Luján. Vive, rie, ama.
