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MORIA CASAN

“El teatro de revista se convirtió en un cabaret”

● Fiel a su estilo polémico y directo, la diva opina sin concesiones de la competencia con sus colegas, y de la actualidad de la televisión y el mundo de las plumas.
“Al largarse los grandes a la revista, después los demás se acoplan. El tema es que, luego, los demás no pueden sostener un género tan difícil”, dice.
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Se volvió a subir a los escenarios. Una vez más… Pero no para sacarle jugo a su faceta de show-woman o lucirse como vedette. Esta vez, Moria Casán (63) apostó por Una visita Inoportuna, en la Ciudad Cultural Konex, de jueves a domingos. “Me siento honrada de hacer esta obra antes de la temporada. Porque es genial, no voy a hacer de Moria, y porque fui elegida por la Alianza Francesa, nada más y nada menos. Es más, a partir de esta semana voy a mejorar el francés que aprendí durante tres años en el secundario. El director de la obra me quiere llevar a París, y que haga la obra en el idioma original”, arranca la charla, con evidente entusiasmo, al mismo tiempo que disfruta de una tarde a pleno sol en el jardín de su casa.

–Entonces, ¿el año que viene te vas del país?
–Seguramente se haga una gira por París, Madrid y algún otro lugar de Europa. Me gustaría muchísimo hacerlo. Aunque casi siempre hice de mí, con cada trabajo muté.

–¿Al hacer un personaje, vas a evitar los golpes bajos de los colegas?
–A mí se me respeta mucho. Partamos de la base de que no tengo colegas. Y creo que tampoco ellas me consideran así. Me ven como hasta de otro palo. Yo trascendí hace rato la bikini. Si se ponen furiosas lo hacen porque la vida no les dio lo que pretendían. Todos somos únicos por una razón filosófica. Además, no me parezco a nadie. Hice todo y transgredí todo. Pasé la vuelta. ¿Viste cuando trascendés a vos misma?

–¿Estás de vuelta de todo?
–Todo lo que sacan ahora, que parece de vanguardia, yo lo saqué hace años y por diseño propio. Les puedo enseñar todo a todos. Desde que aprendía, hacía de maestra. No lo digo por autobombo. Lo digo por esa cosa angelada que tiene uno. De intuición, de trabajo y de no frenar nunca. Insisto en que no tengo colegas, porque hace rato que no soy vedette.

–Pero es inevitable asociarte con el mundo de las plumas…
–Todo lo que sé, me lo dieron el teatro de revista y mi personalidad. Rescato que es el género más difícil que hay. Que lo puede hacer muy poca gente. Te da la calle, el cordón y la vereda. Ahí estás desprovista de todo, jugando casi al grotesco. No importa si no sabés cantar o bailar demasiado, tenés que salvar con una imagen o con ángel esa situación de estar casi desnuda. Hay que lograr empatía con las mujeres. La empatía con el hombre la tenés siempre. ¿Qué pasó con el teatro de revista? Dejó de ir la mujer porque se la bastardeaba en el escenario. Entonces, ¿en qué se convirtió? ¡En un cabaret!

–¡Epa!
–Cuando me fui con Artaza y Cherutti eran dos chicos que recién comenzaban y rifaban electrodomésticos en el hall del teatro. Y cuando me contrataron, dejaron las rifas y hasta pudieron aumentar la entradas. Al largarse los grandes a la revista, después los demás se acoplan. Pasa que los demás después no pueden sostener un género tan difícil. Por eso te digo que no creo tener colegas. Los colegas son pocos. Todos me tienen como referente de la revista, pero yo ya trascendí.

–¿Qué significa eso?
–No puedo quedarme haciendo siempre lo mismo. Por eso lo del Konex es un desafío. Y lo que menos me interesa es lo que piensen colegas o no colegas, los tenga o no los tenga. La gente del medio me ne frega. Yo no trabajo para el medio. Lo hago para mí, para lo que siento, para los que confían en mí y me contratan. Y para el público, que es el que me eligió de una vez y para siempre.

–Dijiste que en los espectáculos a la mujer se la bastardea…
–No sé si ahora se está bastardeando a la mujer desde el escenario, porque no he visto ninguna revista. Lo que sí te puedo decir es que en la tele hay una mirada misógina hacia la mujer. Te las muestran de espaldas, les hacen hablar con el culo… Desde ese lugar, si la mujer no se hace respetar y se la muestra como un objeto, se la crucifica. Y así, obviamente, la mujer no va a tener empatía hacia ese tipo de género. A medida que el avance de la mujer en el mundo es mayor, no gusta que sea descalificada. La revista se vio bastardeada por eso. Yo jamás permití que el cómico hiciera chistes con mi cuerpo.

–¿Y eso se ve mucho en la tele actual?
–Hay una mirada pajera, misógina, machista e insegura del hombre, que degrada a la mujer.

–Pero vos siempre tuviste un cuerpo escultural y lograste superar a tu físico. ¿A las vedettes actuales no les pasa lo mismo?
–Eso depende de la seguridad que tenga cada una. No está mal mostrar el culo si lo querés hacer. No me pongo en moralista. Pero lo que importa es que lo traspases, que puedas mostrar algo más.

–¿Cómo pensás que será la próxima temporada teatral? Una temporada donde Nito Artaza no se va a subir al escenario…
–Y… a Nito le falta la vedette y hace comedia. Te das cuenta que sin vedette, un cómico que no es cómico no puede sostener un espectáculo. Te puede poner cualquier excusa, pero te aseguro que es una cuestión de números. Se le fue la vedette y se le terminó el estofado.

–¿Y para Carmen Barbieri y Miguel Angel Cherutti cómo puede resultar?
–No pienso en ellos. Lo único que me interesa es la pieza única que voy a hacer ahora. Y que siento que todo el tiempo estoy renaciendo.

–Este año zafaste de las idas y vueltas mediáticas que genera ShowMatch.
–Sí, sí, sí. Pienso que ya está, que se cumplen ciclos. Participé, hice de jurado y ahora están repitiendo todo. Siento que soy muy importante para estar metida en esas cosas. ¡Me queda muy chico todo!

–Y te evitaste consolar a Graciela en sus cruces con Matías Alé.
–Ahora que está haciendo su catarsis la veo regia. Estaba con un Alien ahí adentro.

–Ultimamente se te ve acompañada por parejas más jóvenes. ¿Cómo es tu presente sentimental?
–Estoy pasando una etapa genial. Disfrutando de mi hija y de mi nieta, así que mejor imposible. ¿De novia? No, estoy solita pero acompañada con unos touch and go. Pero por ahora me los guardo. La nueva época de Moria es así. Es para ella. Ya mostré mucho. Soy tan argentina que ahora me siento al revés. Una extranjera en mi país.

Noelia Santone. Fotos: Editorial Atlántida y gentileza Raquel Flotta.

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“El teatro de revista se convirtió en un cabaret”

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