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Susana Giménez/ Jorge Rodríguez

Tan cerca como antes

La diva y el empresario fueron sorprendidos juntos, a la salida del recoleto Palacio Duhau. Cuando vio que los fotografiaban Susana se escondió tras una columna. ¿Por qué? Corcho la retó y le pidió que actuara con naturalidad. ¿Qué pasó realmente en la tarde del martes?
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No fue una tarde más. Faltaban pocos minutos para las seis y media del martes 22, y muchos fotógrafos, equipos periodísticos y paparazzi montaban una persistente guardia en la salida del Palacio Duhau (forma parte del recoleto complejo Park Hyatt Buenos Aires), donde se alojaba la princesa de Holanda, Máxima Zorreguieta. Nada hacía suponer lo que finalmente ocurrió. De pronto apareció Susana Giménez en la escena, y unos pasos más atrás Jorge Corcho Rodríguez, nada menos que su ¿ex? pareja. ¡Qué foto! Y los dos juntitos, como en aquellos años felices.

Todos los flashes estallaron sobre ellos. Susana se enojó, y en su primera reacción trató de ocultarse tras una columna, como si le diera pudor. Como si hubiese algo que esconder, como si viniese de cometer algo prohibido. ¡Quizá imaginó y se horrorizó de lo que vendría después de las fotos! Y no era para menos.

Susana es una de las tres grandes divas argentinas, y Jorge Corcho Rodríguez un poderoso empresario, que además es el ex novio de la Rubia. Hasta este 22 de abril parecían lejanos, distantes, pero esa tarde estuvieron cerca, muy cerca. El mismo Corcho quedó descolocado ante la escena, e inmediatamente le dijo a Susana: “Ya está. No te escondas que es peor…”. Apartir de ese instante, aunque un poco tensos, los dos aceptaron las fotos con la mejor sonrisa de circunstancia dibujada en sus rostros. De inmediato Susana y Corcho pidieron sus respectivos autos. Ella su aristocrático Mercedes Benz. Azul, imponente, cuatro puertas; el vehículo que suele manejar casi metódicamente su chofer de confianza, Marcelo. El auto que Susana prefiere para manejar ella personalmente es un Mercedes deportivo. ¿Por qué eligió el otro auto esa tarde? ¿Para eludir miradas curiosas o atenciones molestas? Sin chofer, sin la custodia de seguridad que suele acompañarla, Susana se siente más libre. Raro. Al menos poco usual.

Jorge Rodríguez, en cambio, había llegado en su BMW negro, poderoso y deportivo. Elegantemente vestido, como acostumbra en las reuniones de negocios, con un ambo gris oscuro a rayitas finitas, clásico, y con cancheros anteojos negros, transcurrió el tiempo de espera de su auto con la cabeza baja y la mirada fija sobre su Blackberry personal. Ellos eran los protagonistas de la historia. Ambos esperaron sus autos. Jorge le dio un beso en la mejilla a Susana (no podía hacer otra cosa ante decenas de miradas y lentes), se despidió, le abrió la puerta del coche y esperó a que se marchara, para recién entonces retirarse. ¡Todo un caballero!

Susana jura que sigue muy bien en pareja con el uruguayo Jorge Rama. La bella y simpática conductora Verónica Lozano se siente segura con Corcho, a quien define como “su marido”, y no deja de reconocer la buena amistad que siempre perduró entre él y Susana. Hasta asume reuniones que cada tanto mantienen su novio y la rubia diva por temas de negocios.

Amigos de ambos aseguran que Susana y Jorge llegaron en momentos y situaciones distintas al Palacio Duhau. El empresario tuvo una concurrida reunión de trabajo en el primer piso. La estrella televisiva un encuentro con la producción de su programa de televisión, que regresará en junio. Coincidieron al salir. Caminaron cada uno por su lado, se encontraron sorpresivamente en el lobby del Duhau, y allí conversaron durante media hora. Recién entonces partieron, porque Susana estaba apurada. Fue el momento en que los fotógrafos (entre ellos Carlos González, el Fana de Paparazzi) los sorprendieron muy cerca. Otra versión habla de otro motivo del encuentro. Susana, que trabaja en la próxima aparición de su revista, habría pedido asesoramiento para el manejo comercial y la venta publicitaria del proyecto. Por eso pidió reunirse con Corcho, un empresario en quien creyó siempre. Incluso dicen que le habría pedido colaboración en la elección del posible taller impresor de la revista, alertada por lo difícil del rubro. Lo cierto y definitivo es que lo que todos fantaseaban quedó registrado en imágenes que evidencian los encuentros periódicos que mantienen Susana y Jorge o, si se prefiere, la Rubia y el Corcho, desde que dejaron de ser pareja. Aquí están las fotos. Las que no se pudieron conseguir cuando comieron en Gardiner o La rosa negra, o cuando se encuentran en eventos y lugares comunes.

No se trata de tejer hipótesis descabelladas, pero las imágenes son lo que son. Un hombre y una mujer incómodos por la presencia de la prensa, por la difusión del encuentro y por las explicaciones que se verían obligados a dar. Este fin de semana Susana viajará hasta su mansión esteña, La Mary, donde seguramente se reencontrará con su novio uruguayo Jorge Rama (con un look cada vez más parecido a Corcho, vale aclarar). Este fin de semana Jorge Rodríguez ya tiene programado el viajea su chacra Yellow Rose, en Punta del Este, junto a su mujer, Verónica Lozano. Susana y Corcho, entonces, estarán en Punta del Este. Seguro que no tan cerca ni tan solos como estuvieron en el Palacio Duhau.

Carlos Fragalá
Fotos: Carlos González

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