





La escena no es de ficción, y aunque ocurre en un canal de televisión, no hay cámaras que la registren. En el camarín de Freddy Villarreal, estrella humorística de Canal 9, se escucha la música romántica de Ismael Serrano, mientras el dulce aroma de un incienso le da un toque especial al lugar.
Adentro, el talentoso cómico no está solo. Cuando la puerta se entreabre apenas un segundo, se adivina la figura de Julieta Prandi, relajada, feliz, con expresión mimosa. Los pocos testigos que pasan por allí, observan y disimulan la sorpresa. Pero la escena se repite. Un día y otro, y otro más. Y la sorpresa inicial desaparece, y el comentario empieza a ganar los pasillos. Y las voces se escuchan más y más fuerte cada vez.
La acción siguiente sí pertenece a la ficción, y es registrada por las cámaras. Se graba uno de los scketchs de No hay 2 sin 3, y Julieta Prandi, la bella y seductora modelo que siempre hizo de su vida sentimental y de sus compañías masculinas un auténtico misterio, protagoniza una escena junto a Freddy Villarreal. El la acaricia en un juego que pretende y logra ser humorístico. Pero la soltura de las caricias también sorprende a los testigos, quienes recuerdan que Julieta Prandi, pudorosa y recatada, había estipulado por contrato que no podría ser besada. Es cierto, Freddy no la besa, pero las caricias muestran una situación lograda con maestría... o tal vez algo más. "Freddy es el único que la puede tocar así", piensan los testigos. Las miradas y las voces que pueblan diariamente Canal 9, entonces, no pudieron ocultar lo que ya era inocultable: que el humorista y la modelo habían empezado a vivir una relación ardiente y apasionada. Pero no fueron las dos situaciones relatadas antes, las únicas evidencias. Gestos, miradas, caricias, mimos apenas perceptibles se empezaron a suceder entre ellos. Cada mediodía los encontraba almorzando juntos en el restaurante El Timón, los dos sentados a una mesa, mientras el resto del grupo lo hacía en otra. ¿Le estaban dando rienda suelta al amor? No exactamente. En verdad, la situación de Freddy, casado con Laura, y padre de Agustín, y el eterno misterio de Prandi, que siempre ocultó sus parejas, obligaban a mantener en secreto el amor naciente. Y así lo hicieron hasta que ya nadie podía ocultar lo inocultable. Entonces llegaron las primeras preguntas. Y fue Julieta, la eterna romántica, pudorosa y llena de misterio (¿por qué nunca se le conoció un novio?), quien negó con certeza cualquier versión. "Ya nada me sorprende. Me inventaron un romance con Guillermo Francella cuando trabajamos juntos. También me inventaron un romance con un señor de 60 años. Ya no saben qué decir, y yo ya estoy acostumbrada a los rumores. Además, estoy orgullosa de mi conducta intachable en los lugares de trabajo. Ni con Freddy ni con ninguno de los chicos nunca pasó nada, y mirá que tienen chicas lindas alrededor", se extendió la rubia, cargada de inocencia. Nadie, claro, tenía la expectativa de que ella, siempre tan escondedora, confirmara nada.
Más información en Paparazzi de esta semana.
Por Carlos H. Fragalá Fotos: Javier Moreno y Diego Omar
