A pocos días de oficializarse el romance entre Nazarena Vélez y el abogado Gonzalo Gamarra, Natacha Jaitt (39) tiene mucho para contar. La actriz mantuvo una relación muy cercana, que incluyó encuentros íntimos, con el ex letrado de Carmen Barbieri. Y de acuerdo con sus palabras, no guarda los mejores recuerdos de aquellos tiempos. Preocupada por el futuro de Naza, cuenta sus vivencias con el especialista en leyes. “Corría el verano de 2009 y estaba encabezando un espectáculo con el Pato Benegas en Mar del Plata. En ese momento estaba con todos los quilombos de Adrián (Yospe, su ex pareja y padre de su hijo, Valentino), que en paz descanse. Estaba alquilando un departamento, mi ex estaba en otra obra en la misma ciudad, y me volvía loca. Yo estaba en un momento de caos total, Yospe me quería sacar al nene. Te explico esto para que entiendas en qué momento Gamarra entra en la vida de las mujeres. Un día estoy por salir a función, y mi productor me dice que un tipo había comprando las dos primeras filas, por eso no iba a ver nada de público ahí. Salí al escenario, y lo primero que hice fue hacerle chistes a él para que la gente entendiera qué pasaba en las primeras butacas. Terminó la obra, me fui a mi camarín, y me dijeron que Gamarra me quería saludar. Accedí, me preguntó qué hacía más tarde y me dijo que me quería. Me fui a comer y en el camino vi que un auto me seguía. Mis amigos me alentaron a que le diera una chance para distraerme un poco. Tomamos algo y me acompañó al lugar donde vivía. Me dijo que yo me merecía un lugar mejor. Pensé que era una persona que me quería dar una mano, que te agarra en tu peor momento. No me percaté de que lo hizo con la intención de tener copia de las llaves del depto donde me reinstalé. Al otro día, estaba durmiendo con mi hijo Valentino, y se me metió el tipo en pelotas en la cama”, recordó la morocha.
–¿En ningún momento te dijo que iba a ir de madrugada?
–No, no. Quería tener sexo conmigo obligado, y con el nene ahí. Le dije que mi hijo estaba durmiendo, que saliera de ahí. Me dijo que ibamos a cog… y lo empezó a escupir a Valentino.
–¿Te pareció que estaba alcoholizado o drogado?
–No, tiene patologías. Es un sexópata pero con violencia, enfermo. Lo tiré por el hueco del ascensor. Bajé y me entró a cagar a palos en plena calle principal de Mar del Plata. A partir de ahí me empezó a perseguir. Un día, estando en una fiesta de Alejo Clerici, me cagó a palos, me tiró contra el piso, y era él. El chabón tiene guita porque la madre es jueza. Y al ser jueza, le cubre todos los quilombos, ahí hay una cosa rara… Después de esto, me enteré de otros casos, que el tipo siguió siendo así con otras minas. Con Claudia Albertario hizo lo mismo. Y ahora con Nazarena que, parece, logró más cosas porque es la que peor está. Lo que pasa es que Nazarena, con pastas y todo… Después, tuve una secuencia en un hotel con él, que es la más parecida a la de Nazarena en ese hotel de República Dominicana. La diferencia es que no estoy empastillada como Nazarena. Antes del episodio del departamento, yo tenía a Adrián instalado en mi depto y no lo podía sacar, y vino Gamarra para ayudarme. Me dijo que fuera con mi asistente a un hotel, que él me pagaba. Yo estaba agotada de los nervios, era de madrugada, necesitaba paz. Estaba en la habitación, y me entró a joder con la cosa sexual, le dije que estaba cansada, me arrancó la ropa y me quería hacer el amor contra una ventana. ¡Me tiró la ropa por la ventana!
–¿Te obligó a mantener sexo, concretó la relación?
–Sí. De repente me empezó a romper la ropa.
–Pero Natacha, estás hablando de algo muy grave…
–No. Hasta ahí fue medio raro. Es morboso. Esa relación sexual la terminé aceptando, no fue contra mi voluntad. Pero cuando vi lo de la ventana, dentro de mi malestar me dije: “Este tipo no está bien”. Ahí lo corté, pero no le gustó nada. Le pedí a mi asistente que se acostara conmigo y apagamos las luces para que ese loco se fuera. Mi asistente es gay y me puse con él atrás para protegerme, por las dudas. Estábamos como durmiendo, salió del baño y mi asistente se empieza a reír a escondidas. Gamarra se empezó a masturbar delante de mi asistente. Por eso no sé sobre sus gustos sexuales, para mí que está enfermo, tiene una cosa rara de perversión. Cuando empezó la historia con Nazarena, que ella la negaba, yo le avisé. Le dije que no se metiera, que es un violento. ¿No viste que la tiene totalmente enferma? La puede llevar al suicidio.
¿Onur y Sherezade? Nah, la novela del verano está acá y la protagonizan Barbie Vélez y Federico Bal. ¡La que se viene!
Atravesada por el dolor y la tristeza de haber perdido a su marido, la actriz ofrece en cada respuesta un golpe al corazón.
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