Se llama María Virginia Gallardo, y algunos le dicen Vicky. Nació el 25 de septiembre de 1986 y tiene 29 años. Sus hermanos son Cristian Enrique (33) y María Eugenia (31), y también nacieron en Corrientes. Bajo el signo de Libra, en el horóscopo chino es Búfalo. Su número de la suerte es el 13, sy música favorita el género romántico latino. ¿Algo más? Lee libros de autoayuda y de psicología, le encanta el color rosa y su perfume favorito es el Yves Saint Lauren. Tampoco se guarda nada en sus respuestas. Descúbrala...
-¿Es obsesiva con su cuerpo?
–Me gusta verme bien. Le presto mucha atención a mi cuerpo. Hago deportes, acrobacia, entreno, bailo, ando en patines y en bicicleta, realizo caminatas y, cuando puedo, practico yoga. En cuanto a la alimentación, como sano. En general, ingiero lácteos, verduras, frutas, pollos y carnes, pero si me quiero dar un gusto en las comidas, me lo doy sin culpas.
- ¿Es ordenada, prolija y limpia?
–Soy muy limpia y prolija, pero soy la peor en el tema del desorden. Mi casa es como un gran placard, encontrás ropa, carteras, zapatos, cintos, lentes, gorras y accesorios de todos los tamaños y colores por todos lados. Me cuesta mantener un orden. El punto es que vivo yendo y viniendo, entrando y saliendo y cambiándome. Voy al gimnasio, vuelvo, me cambio para un evento, salgo, regreso y me vuelvo a cambiar para ir a otro lado, y eso explica que, en general, haya tanto desorden.
-De acuerdo a su criterio, ¿qué habría que hacer con los violadores?
–Para mí, deberían estar presos de por vida, porque tienen tendencia a la reincidencia, y si salen de la cárcel vuelven a cometer el mismo delito. Pienso que para una mujer no debe haber nada que te arruine tanto la vida como tener en tu historial un hecho semejante.
-En la primera cita, si el hombre le propone pagar a medias, ¿existe posibilidad de un nuevo encuentro?
–Me ha pasado, pero estoy acostumbrada a que el hombre sea atento con la mujer y pague la cuenta. Eso no tiene que ver con llevarme a cenar a un superlugar, me puede invitar a comer un pancho y ser caballero. También me ha tocado compartir y nunca tuve problemas. De todos modos, me agrada que el varón, dentro de sus posibilidades, sea atento. Soy muy chapada a la antigua y me parece que el hombre que invita a una mujer le debe pagar. Por ende, si el caballero no tiene esa actitud, influye de forma negativa en mí.
-Para usted, ¿qué es el sexo?
–Es un acto de amor importantísimo. Pueden darse situaciones casuales, pero siempre elijo el sexo en pareja y con amor. No me agrada el sexo así nomás y sin compromiso. La diferencia entre tener sexo y hacer el amor tiene que ver con la piel, con entender y saber lo que le gusta al otro y que él te entienda y sepa lo que te gusta pero, por sobre todas las cosas, por las sensaciones que se experimentan. En mi caso, la cosa no pasa tanto por lo visual, sino por los sentimientos. El sexo con amor siempre es mucho mejor.
-¿Qué tiene de bueno ser conocida?
–Según para qué lo uses. Pienso que los conocidos tenemos la ventaja de que llegamos a lugares que los demás no acceden, y si utilizamos bien esa posibilidad podemos dar un buen mensaje, hacer obras benéficas y transmitir buenos valores, lo cual es genial. En mi caso, siempre intento transmitir a la gente de mi edad que se puede. Yo soy la prueba cabal de eso, porque provengo de un barrio del interior y llegué hasta donde llegué, sin dejar de lado los buenos valores y manteniendo una buena educación. Creo que ese mensaje es muy valioso para las señoritas o para los que me ven como un referente. Ser famoso me permite decir cosas que pueden ayudar a los demás. La fama debe servir para eso y también para mostrar nuestro arte o lo que nos gusta hacer.
-¿Quién fija el límite de la privacidad?
–En mi caso, sólo muestro lo que quiero mostrar. Siempre intento resguardar a mis seres queridos. Puedo contar, como mucho, quiénes son, qué hacen o decir si estoy o no estoy en pareja. No me expongo por demás. Jamás abrí las puertas de mi casa. Nunca mostré qué guardo en mi placard, ni qué tengo dentro de mi heladera.
-¿Necesita mucho dinero para vivir?
–No. Me las puedo arreglar con lo justo y necesario. Soy muy austera. Mientras pueda pagar el alquiler y me alcance para comer, me conformo. Tengo la suerte de que me regalan la ropa. Con lo que tengo estoy muy bien.
-En la cama, ¿más de dos son simplemente tres?
–No. En una cama más de dos siempre son multitud.
-¿Cómo cree que se encuentra psíquicamente?
–Bastante bien. Me considero especial. Creo que en este medio hay mucha gente, entre la que me incluyo, que no está tan bien. Te diría que soy una loca linda (risas).
-¿El destino está marcado o somos hacedores de nuestro propio camino?
–Un poco y un poco. No tengo dudas de que hay un destino, pero no creo que sea positivo quedarse en la comodidad. Yo busco lo que quiero y hago todo lo que está a mi alcance por concretar mi deseo.
-¿Por qué tema le gustaría dejar de hacerse problema?
–Por lo que dice la gente y por la manera de actuar que tiene cada uno. Las palabras y las acciones de los demás influyen en mi humor, cambian mi estado de ánimo, y eso no está tan bien. Me encantaría dejar de hacerme problema por esas cosas.
La diosa de Family Disfuncional, le sube la temperatura al verano cordobés con impactantes fotos hot.
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